¿Cómo surge la idea?

Historia

En su afán por ayudar a que la mujer se sienta más guapa y se sienta bien consigo misma, Beatriz Sánchez Jiménez, esteticién desde hace más de 15 años, pensó en formarse para ayudar a una parte de sus clientas que, de forma confidencial y muy discretamente, le habían confiado su enfermedad: los médicos le habían diagnosticado cáncer. Los tratamientos oncológicos pueden afectar a la piel, al pelo y al aspecto físico general; realmente éstos no son síntomas clínicamente importantes, pero sí lo son para el bienestar del paciente ya que afectan enormemente al estado de ánimo y a la autoestima.

Después de conocer las inquietudes y miedos de las mujeres con cáncer que estaba conociendo, Beatriz decidió irse a Barcelona a la prestigiosa Clínica Planas a formarse como profesional especializada y de la mano de la Fundación Ricardo Fisas-Natura Bissé, consiguió su titulación de Técnico Especialista en Estética Oncológica.

Después de acreditarse como profesional, el siguiente paso consistía instaurar este servicio en el hospital de referencia de la Región de Murcia, Virgen de la Arrixaca, para que los pacientes que quisieran lo tuvieran a su disposición, con el aliciente de que, gracias a la generosidad de la fundación antes mencionada, podrían acceder a los tratamientos de forma gratuita. La respuesta del Jefe del servicio de oncología, Dr. D. Jose Luis Alonso, así como de la gerencia, fue increíblemente buena. Actualmente se está firmando un convenio para que Beatriz preste allí sus servicios como técnico especialista en estética oncológica, un día a la semana, de forma voluntaria y totalmente altruista.

Durante el desarrollo de este trabajo como esteticista oncológica, Beatriz, se da cuenta de que estos pacientes, sobre todo las mujeres, tienen verdaderos problemas para encontrar un espacio donde poder adquirir todo lo que van a necesitar durante este periodo de su vida: pelucas, sujetadores, bañadores, cosmética especializada, pañuelos, turbantes, etc...Y además, se da cuenta que lo que hay disponible no es para nada embellecedor (¿sujetadores ortopédicos? "Tengo cáncer, no una tara física"). 

Es en este momento donde  Beatriz se plantea seriamente crear un centro en el que la mujer con cáncer encontrase información, asesoramiento, apoyo y herramientas eficaces para poder hacer frente a la enfermedad y para ello recurrió a la ayuda de su buena amiga Mariló García Marquez, psicóloga desde hace más de 20 años. Beatriz y Mariló, dos mujeres con formación, talento, ilusión y ganas de gestionar su autoempleo forman un equipo equilibrado y complementario. Y así nace TALÍA como signo de confianza, de seguridad, de creencia, de ilusión, de optimismo y de esperanza. Talía proviene del griego, del verbo tàllo que significa florecer. Talía era una de las tres musas del teatro, concretamente la que inspiraba la comedia. Era una joven bella, risueña y de aspecto vivo. Sobre todo era la "floreciente, la fecunda, la que renace". Esto es precisamente lo que queremos hacer sentir a nuestras clientas, sentirse bellas como mujeres.

Nuestro símbolo es el almendro en flor, signo del renacimiento de la naturaleza. Es el árbol que vela, el árbol que sabe escuchar. Florece en invierno cuando todo a su alrededor parece no tener vida: árboles negros, sin hojas, cielos encapotados sin sol, viento y lluvia. Pero el almendro sabe que vendrá la primavera y su floración nos recuerda también que empieza una nueva vida llena de promesas que se cumplirán en su debido tiempo.

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